Diagnóstico

La Comuna La Estación, antigua comuna número 4, esta constituida por 9 barrios: Santa Helena, Los Cedros, El Sol, La Argentina, La Asunción, La Argentina, La Asunción, Versalles, El Campin, Lleras y San Jorge. El estrato socioeconómico de la comuna oscila entre el 3 y el 5, el más predominante el 3.

Diagnóstico en gestión del riesgo de desastres

La Universidad Autónoma de Manizales, a través del grupo de Investigación en Salud Pública desarrolla entre el año 2017 y 2018 una investigación para “identificar la vulnerabilidad de las familias de la Comuna La Estación ante los desastres“. La comuna registra un total de 5577 familias (Censo DANE, 2005), para el estudio se se aplica una encuesta a una muestra representativa de 359 familias distribuidas en los 9 barrios. A continuación se presenta un resumen de los principales hallazgos.

Antecedentes: la Comuna La Estación de la ciudad de Manizales ha presentado diferentes emergencias. En la década de los 80`s se presenta un deslizamiento en el barrio Los Cedros, este genera el colapso de tres viviendas. Los incendios también han afectado algunos barrios de la comuna, entre los mas recordados es el que ocurre en las bodegas de Bon Ice en el año 2015, el cual deja perdidas de 50 millones de pesos (ver periódico La Patria). De igual forma los habitantes mencionan la inestabilidad de algunos terrenos, de manera especial en algunos lotes del barrio El Sol (ver periódico La Patria). Los habitantes del barrio La Asunción manifiestan antecedentes inundación en el barrio La Asunción debido a la quebrada Olivares que desciende por este sector.  Según los estudios técnicos desarrollados por diferentes entidades, la comuna puede verse afectada por sismos, inundaciones, deslizamientos, caída de árboles y por vendavales.

A continuación se presentan algunos resultados del proyecto de investigación desarrollado por la Univesidad Autónoma de Manizales. Es una contribución para establecer lineamientos para intervenir las problematicas de la comuna La Estación.

Características sociodemográficas

A las familias se les pregunta sobre el número de personas por rango de edad. Se identifica que el 72,7% de ellas manifiestan tener entre 1 y 2 personas entre los 27 y 59 años de edad (adultos jóvenes), el 51% tienen un integrante mayor de 50 años de edad; en menor medida (9,5%) entre los 0 y 5 años de edad. El 44% de las familias llevan mas 15 años habitando el barrio y el 27% entre 1 y 5 años. El 40% de las familias tienen un ingreso mensual entre 3 o mas salarios mínimos legales vigentes (SMMLV) y solo 5% tiene menos de 1 SMMLV.

Los motivos por los cuales escogen este lugar de residencia es la tranquilidad y la seguridad. Varias de las familias mencionan que un integrante d ella familia pertenece al Cuerpo de Bomberos, a la Defensa Civil Colombiana seccional Caldas, Cruz Roja Colombiana seccional Caldas, Brigada de Emergencias empresarial, Grupo Pastoral y a la Junta de Acción Comunal.

El 56% de las familias habitan una vivienda que es propia, el 85,5% viven en una vivienda tipo casa y el 15,5% en apartamento. El tipo de material de construcción de la vivienda es ladrillo y concreto; el 94% están terminadas en su totalidad, el 24% han incorporado normas de sismo resistencia. La mayoría de las viviendas cuentan con los servicios de energía eléctrica, acueducto, alcantarillado, teléfono fijo, teléfono celular, televisión por cable, internet y gas domiciliario.

Percepción de las amenazas

A las familias se pregunta por la percepción de las amenazas. Esto con el fin de identificar el conocimiento de las amenazas de origen natural, para esto se aplica una calificación de la siguiente manera (PNUD, 2014):

  • Inminente: el desastre debido a esta amenaza puede ocurrir en cualquier momento.
  • Probable: el desastre ha ocurrido anteriormente y puede volver a ocurrir.
  • Posible: el desastre no ha tenido antecedentes pero puede ocurrir.
  • No es posible que ocurra el desastre debido a esta amenaza.

 

 

La amenaza mas significativa son los sismos, el 54,6% perciben que es “probable” y el 24% la califican de “inminente”. La amenaza de erupción volcánica es “posible” que ocurra (39%). Ambas amenazas son importantes en el análisis debido a que los estudios técnicos muestran que la ciudad tiene antecedentes de sismos y erupciones volcánicas, eventos que causaron un impacto importante en el desarrollo de la ciudad.

Las mayoría de las familias perciben que los deslizamientos e inundaciones no es posible que ocurran. Es algo en particular debido a que la ciudad y la comuna ha tenido antecedentes de estas dos amenazas. Es necesario implementar acciones para el conocimiento del riesgo por parte de las familias a través de diferentes estrategias, entre ellas los mapas de riesgo derivados de la cartografía social. Ademas, se hace necesario reconocer que el no percibir las amenazas hace que las familias no busquen la preparación.

Preparación ante las amenazas 

Solo el 15,80% de las familias tienen un plan familiar de gestión del riesgo de desastres; el 27,60% tienen rutas de evacuación establecidas y 34% tienen puntos de encuentro definidos. El 15,9% de las familias conocen el plan de gestión del riesgo de desastres de Manizales, el 3,10% de las familias conocen el plan comunitario de gestión del riesgo de desastres aunque los líderes manifiestan no contar con ellos. El 56% de las familias cuenta con un botiquín de primeros auxilios y el 32,30% tiene un extintor. El 56,7% ha recibido formación en primeros auxilios, el 40% en gestión del riesgo de desastres y el 40% se ha formado en manejo de extintores. El 30,4% de las familias han recibido formación a través de cursos de duración corta y el 88,3% les gustaría recibir formación en gestión del riesgo de desastres.

 

Conclusiones iniciales

  • Pese a existir antecedentes de desastres de origen natural en la ciudad de Manizales y en los barrios de la comuna La Estación, las familias no perciben las amenazas. Por tal motivo, es necesario implementar procesos que permita el reconocimiento del riesgo.
  • Es fundamental establecer procesos interinstitucionales que facilite comprender en profundidad las amenazas y la preparación de las comunidades.
  • Las mayoría de las familias no cuentan con un plan de gestión  del riesgo de desastres. Es necesaria la formación y el acompañamiento de la elaboración de los planes familias de gestión del riesgo. Esto permite el reconocimiento de las amenazas y establecer acciones que disminuyan la vulnerabilidad.
  • Los barrios no cuentan con planes comunitarios de gestión del riesgo de desastres. Es necesaria la formación y el acompañamiento de estos planes; esto permite establecer acciones conjuntas a través de métodos participativos para disminuir el riesgo.

El proyecto se encuentra en este momento en el desarrollo de grupos focales con las comunidades con el fin de triangular la información y establecer las líneas de acción.